El concepto de red social se puede equiparar al de calle en la vida física. Sin embargo, tal como puntualiza el periodista y experto en sociología digital Luis Ángel Fernández Hermana, una red social tiene que tener un fin, un propósito, unos medios y unas determinadas normas para cobrar sentido. Se podría identificar más bien con una vida organizada. El desarrollo de Internet, su civilización, pasaría por la extensión de las redes sociales, que permitirían generar herramientas útiles para los ciudadanos en general. Con está premisa, el laboratorio de sociedades urbanas Citilab de Cornellà ha acogido el último proyecto de Fernández Hermana, Lab-RSI. Este nombre esconde un centro de estudios sobre la utilidad de las redes sociales virtuales en los contextos urbanos, que ya ha engendrado los primeros cursos de formación para el diseño de estas plataformas [LEER MÁS]