e-LearningSocial - Conectando Conocimiento
Buscar:
Buscar personas u organizaciones (buscador avanzado)

La brecha digital, brecha social.

Comparta esto Delicious Digg Facebook Fark MySpace LinkedIn Compartir - Share

Gazeta de Antropología
 
Nº 24 /2 · 2008 · Artículo 45 · http://hdl.handle.net/10481/6963
Versión HTML · Versión PDF 


La brecha digital, brecha social. Los recursos humanos en el desarrollo y la capacitación a través del aprendizaje digital ('elearning')
The digital gap as social gap. Human resources in the development and training by means of elearning

Pedro Maya Álvarez
Consultor especializado en nuevas tecnologías y elearning. Director Adjunto de Divulgación Dinámica SL. Sevilla.
pedromaya@o[email protected]


RESUMEN
En el presente artículo se reflexiona sobre el concepto "brecha digital" y se verán algunos de los indicadores que identifican el mayor o menor desarrollo tecnológico de una sociedad. En los aspectos tecnológicos no solo hay que tener en consideración los aspectos puramente técnicos sino también los humanos. Finalmente se desarrollará el papel del elearning (aprendizaje digital) como mejora de la posición de los recursos humanos en los nuevos entornos tecnológicos.

ABSTRACT
In this article reflects on the concept of the "digital divide" and will present some of the indicators that identify the degree of technological development of a society. In the technological aspects not only the purely technical aspects must be taken into consideration but also human concerns. Finally the role of elearning will be examined as a way of improving the position of human resources in new technological environments.
 

PALABRAS CLAVE | KEYWORDS
brecha digital | enseñanza digital | Internet | desarrollo | digital gap | elearning | development


1. El concepto de brecha digital

 

El concepto brecha digital es una expresión que se utiliza indistintamente con dos sentidos. Uno de alcance restringido que remite a las diferencias socioeconómicas entre aquellas comunidades o grupos sociales que disponen del servicio de Internet y aquellas que no lo tienen. Tiene otro alcance amplio cuando entendemos que se trata, no solo de Internet, sino de todos aquellos instrumentos relacionados con las tecnologías de la información y la comunicación (teléfonos móviles, tecnologías de redes, telecomunicaciones, pda y demás dispositivos) lo que se viene a denominar TIC.

La brecha digital, por tanto, nos dimensiona y ayuda a entender las diferencias que se producen en los grupos, personas y territorios en el acceso a la tecnología y su uso normalizado y capacidad de disfrute de las ventajas que aporta.

El concepto brecha digital procede de un concepto inglés digital divide y que durante el mandato del presidente Clinton venía a expresar las diferencias que se producían en los Estados Unidos entre "conectados" y "no conectados" y que tenía que ver con el esfuerzo que debía hacer la administración para que se realizasen inversiones necesarias para favorecer el acceso de los grupos e individuos a las nuevas tecnologías (Serrano 2003: 71).

Otro concepto relacionado con la brecha digital es el de alfabetización digital, que se refiere a aquellas competencias básicas que debe poseer el individuo para el uso normalizado de las nuevas tecnologías. Estas competencias se adquieren vía formación, ya sea reglada o no reglada y permiten mejorar la posición de los ciudadanos en el mercado del trabajo. Esta alfabetización digital está siendo uno de los retos más importantes de lo que se ha dado en llamar la formación continua. Ante la rapidez con la que se han expandido las nuevas tecnologías en el tejido productivo se hace necesario un esfuerzo por formar a los ciudadanos que se encuentran en edad laboral y que deben aprender el manejo de estas herramientas que se han convertido en instrumentos indispensables en todos loe entornos laborales.

Está claro que las nuevas tecnologías, además de su importancia en el mundo de la economía, se han convertido en una potente herramienta de comunicación de valores comunes entre individuos y grupos generando un contexto nuevo y desconocido hasta el momento. Las TIC y su utilización es un potente instrumento de cambio y transformación social. Mediante estas herramientas se han superado las tradicionales esferas de la territorialidad y la propia cultura al proponer el contacto permanente y continuado entre los individuos de todo el mundo.

Según Internet World Stats, actualizado a diciembre de 2008, hay algo más de 1.400 millones de internautas de los que el 60% viven en los países industrializados. En Europa hay 384 millones de usuarios mientras que en África hay 51 millones. (http://www.internetworldstats.com/stats.htm). Sin embargo hay un crecimiento espectacular en Asia en los últimos años que colocan a este continente en la cabeza del número de usuarios de Internet. Si atendemos al grado de penetración en la población de Internet podemos ver que África presenta menos de un 5%, mientras en el polo opuesto Norteamérica está en un 73% o Europa en un 48%


 
Fuente: http://www.internetworldstats.com/stats.htm


2. Tipos de brecha digital

Podemos hablar de varios tipos de brechas o diferencias en el acceso a las TIC con carácter general:

1. Brecha de género: el internauta tipo en España tiene un perfil cada vez más definido: hombre, de 15 a 34 años, residente en una capital de provincia, con estudios y un trabajo. Por el contrario las mujeres se conectan menos que los hombres. En un país con un 49,0% de hombres y un 51,0% de mujeres, el 53,7% de los internautas son hombres, mientras que las mujeres representan el 46,3% de usuarios de la red de redes. Mientras, en Estados Unidos no hace mucho que las mujeres adelantaban a los hombres en el uso de la Red (Fundación Orange 2007: 224-225). Por tanto uno de los retos más importantes es favorecer el acceso de la mujer a las TIC.

2. Brecha territorial: los residentes en las zonas rurales se conectan menos. Hay 4,5 millones de españoles que residen en 2.534 municipios que no tienen posibilidad de acceder a Internet de banda ancha (Fundación Orange 2007: 196). Esta es la que más importa a las administraciones desde el punto de vista de la cohesión territorial y la puesta en valor de los recursos de las zonas rurales para la diversificación de las actividades económicas.

3. Brecha generacional: según el Informe del estado de la Sociedad de la Información en España 2007, los que más se conectan son las edades más jóvenes, de 15 a 34 años, disminuyendo conforme sube la edad. Es obvio que los jóvenes son más receptivos al uso de las TIC que las personas de edad más avanzada y que son capaces de adquirir vía formación las habilidades necesarias para su uso.


 

3. La inclusión digital

 

Este concepto viene a promover la necesidad de realizar esfuerzos necesarios para que el uso y disfrute de la tecnología pueda llegar a todas las capas de la población. Para ello hay que acercar la tecnología y formar a los ciudadanos, que existan redes e instrumentos asequibles a toda la población etc. En definitiva que la tecnología se considere como un bien social, que alcancen sus beneficios a toda la población y que en la medida que podamos favorecer la inclusión social se irá acortando o desapareciendo la brecha digital.

La Organización Mundial del Comercio está afirmando que la tecnología será el motor de la nueva economía mundial. Gracias a las TIC se podrá favorecer la integración de hombres y mujeres de nuestro planeta en un orden nuevo con nuevas relaciones a escala global. La inclusión social propone la creación de "entornos favorables" basados en los e-servicios, e-comercio, la administración pública digital, la normalización del acceso de toda la población a los recursos tecnológicos, etc.

Tras esta primera reflexión conceptual debemos afirmar que no se deben comprender las diferencias económicas exclusivamente a la luz de la tecnología. La brecha digital no es más que otro reflejo más de las diferencias socioeconómicas que se dan en nuestro planeta. Con esto no queremos afirmar que la tecnología en contextos de pobreza y subdesarrollo no vaya a crear riqueza y provocar crecimiento, sino que hay que atender a los factores sociales y culturales que han causado esta situación y, además esto particularizarlo en cada territorio.

Siguiendo a Evelio Martínez y Arturo Serrano (Serrano y Martínez 2003) el acceso y uso a las tecnologías de la información conlleva tres procesos:

 

- que exista infraestructura de telecomunicaciones y redes (disponibilidad);
- accesibilidad de los servicios que ofrece la tecnología;
- poseer habilidades y conocimientos para hacer un uso adecuado de la tecnología.

La brecha digital se mide y además es necesario hacerlo. Esto se hace teniendo en cuenta una variedad de factores además de los económicos: sociales, políticos, culturales etc. Antes de la era de Internet, cuando el servicio más importante era la telefonía la condición de un país se medía en términos de densidad telefónica, conocida como teledensidad: número de abonados con línea por cada 100 habitantes. Para un país en vías de desarrollo la teledensidad es inferior a 20, en países desarrollados se supera el 80% (y estamos hablando solo de líneas fijas no de telefonía móvil). Con este concepto se habla de brecha analógica en función de los datos de cada territorio.

La Unión Internacional de Telecomunicaciones (http://www.itu.ch) generó hace unos años el Índice de Acceso Digital (IAD) que es el primer indicador mundial para clasificar el acceso a las TIC y abarca un total de 178 economías. La idea es contribuir a medir la capacidad total que tienen los ciudadanos de un país para acceder y utilizar las TIC. El IAD se ha diseñado basándose en cuatro factores fundamentales que influyen en la capacidad de acceso de un país a las TIC:

 

- La infraestructura: se toma la densidad telefónica fija y móvil.
- La asequibilidad: se mide a partir del precio del servicio de acceso a internet.
- El conocimiento: se mide con el índice de alfabetización de adultos y el promedio de matrícula escolar en primaria y secundaria.
- La calidad: se mide tomando el ancho de banda internacional de Internet per capita y el número de abonados de banda ancha por cada 100 habitantes.

 

Se ha considerado que el hecho de disponer de una infraestructura limitada es el principal obstáculo para colmar la brecha digital. No obstante, las investigaciones realizadas recientemente por la UIT indican que la asequibilidad y la educación son también elementos que deben tomarse en consideración. Un quinto factor sería la utilización real de las TIC y sería esencial para poner a prueba los fundamentos teóricos del IAD, contrastándolos con lo que ocurre en un país. La utilización se mide con el número de usuarios de Internet por cada 100 habitantes de un país.

El Foro Económico Mundial (http://www.weforum.org) ha elaborado otro índice que tiene que ver con la brecha digital, el NRI (Networked Readiness Index) que mide la preparación de un país o comunidad para participar y beneficiarse del as TIC. Este índice está compuesto de tres componentes:

 

1. El ambiente para las TIC brindado por un país.
2. La preparación de las personas interesadas clave en la comunidad: líderes, gobernantes, emprendedores, gobierno.
3. Utilización de las TIC entre las personas y grupos interesados.

Clasificación de Networked Readiness Index 2006-2007

Posición País NRI
1 Dinamarca     5,71
2 Suecia     5,66
3 Singapur     5,60
4 Finlandia     5,59
5 Suiza     5,58
6 Holanda     5,54
7 Estados Unidos      5,54
8 Islandia      5,50
9 Reino Unido      5,45
10 Noruega     5,42
11 Canadá     5,35
12 Hong Kong      5,35
13 Taiwán, China      5,28
14 Japón     5,27
15 Australia      5,24
16 Alemania     5,22
17 Austria      5,17
18 Israel      5,14
19 República de Corea      5,14
20 Estonia      5,02
21 Irlanda      5,01
22 Nueva Zelanda      5,01
23 Francia     4,99
24 Bélgica     4,93
25 Luxemburgo     4,90
26 Malaisia      4,74
27 Malta      4,52
28 Portugal      4,48
29 Emiratos Árabes Unidos     4,42
30 Eslovenia     4,41
31 Chile      4,36
32 España     4,35
33 Hungría     4,33
34 República Checa      4,28
Fuente: http://www.weforum.org/pdf/gitr/rankings2007.pdf

La OCDE (Organización para el Desarrollo y Cooperación Económico http://www.oecd.org) es otra organización que elabora informes anuales acerca del avance o retroceso en cuestión tecnológico. Este informe se llama OECD Information Technology Outlook que recaba información de carácter estadístico en TIC sobre Internet, telefonía fija, móvil, banda ancha, DSL, etc.

La brecha digital para Volkow (2003: 1) es un concepto social que presenta tres dimensiones:

 

1. El comercio electrónico.
2. La sociedad de la información a modo de gran acervo de información.
3. Gobierno electrónico.

Sin embargo y dado los usos actuales se nos ocurre que faltaría un apartado importante que está cobrando una gran importancia en las TIC y que es el e-aprendizaje, es decir, el uso de Internet para la adquisición de competencias profesionales.

Estas cuatro dimensiones deben ser contextualizadas para valorar su justo significado y su implicación en el carácter social y cultural tanto de los individuos como de los territorios. La acción sobre la brecha digital requiere plantear una visión integral que valore y reflexione sobre los aspectos sociales y culturales, además de los productivos y económicos. También debe valorar el marco de prioridades y la posición de los líderes y grupos sociales interesados. La implantación de una cultura digital precisa de un proceso de observación paralelo que permita orientar y reorientar las diferentes acciones. En este tema son muy útiles los análisis de permeabilidad social que pueda realizar la antropología. Aspectos, por ejemplo, a valorar en la lucha contra la brecha digital: la coherencia, la pertinencia y la relevancia de las acciones y tener en cuenta cuatro aspectos: infraestructuras, habilidades y competencias, oferta de información y finalmente, cambios que puedan operarse en las acciones de inclusión.

Siguiendo el planteamiento de Evelio Martínez y Arturo Serrano (2003) los esfuerzos por minorar la brecha digital han pasado diferentes etapas que empezaron con dotar de ordenadores y acceso a Internet pensando que sería suficiente para lograr un impacto en el crecimiento y desarrollo económico de las comunidades a poner el énfasis en el aprendizaje y adquisición de competencias tecnológicas básicas. Estos autores definen tres etapas en la disminución de la brecha digital:

1. Una primera ola, que coincide con la burbuja de Internet, que calculó mal el grado de penetración de Internet en la población, y se basó en impulsar la dotación de equipos y accesos de Internet pero sin tener en cuenta, por ejemplo, la calidad del servicio (se implantaron muchas conexiones pero de baja calidad que restaban acceso a los mejores servicios). Esta etapa está caracterizada por la proliferación de telecentros, cibercafés, aulas de informática, etc.

2. La segunda ola avanzó más allá de la conectividad y se potenciaron aspectos de capacitación y formación, desarrollo de contenidos locales en base a las necesidades comunitarias. Es el período de la transición de telecentros a infocentros o centros comunitarios digitales. Estos centros incluyen servicios tecnológicos avanzados y favorecen la diseminación de la cultura digital en la población y su mejor aprovechamiento.

3. La tercera ola, en la que según los autores estamos en la actualidad, en la que ya se cuentan con buenas prácticas y experiencias de desarrollo tecnológico comunitario y se puede valorar el impacto de las TIC en el desarrollo. Los aspectos más importantes de esta tercera ola están siendo: favorecer el grado de participación comunitaria, innovación continúa en servicios y aplicaciones de los centros de desarrollo comunitario. En esta tercera etapa se ha logrado una imbricación importante con la economía y se está trabajando con las empresas de manera prioritaria logrando que el tejido productivo adquiera recursos tecnológicos y genere innovación.


 

4. Nuevos elementos en la brecha digital

 

Existen nuevos elementos que están teniendo un impacto importante y que ofrecen nuevas oportunidades: el alto nivel de penetración inalámbrica en el mundo, mejor y mayores anchos de banda, aplicaciones como las Web 2.0 que están transformando el alcance de Internet en la estructura económica y social: weblogs, wikis, podcasts, webservices etc. Esto define una de las características más peculiares de la tecnología: el avance vertiginoso y continuado al que hay que hacer frente y que precisa de una actitud y capacitación precisa para hacerles frente.

La brecha digital se está transformando en "brecha de innovación", donde el conocimiento, el trabajo en red, la educación y formación así como la participación comunitaria que convierta los beneficios que nos aporta la tecnología en un bien social universal y que revierta al conjunto de los ciudadanos (Martínez y Serrano 2003: 95). Esto convierte a las TIC en un verdadero motor del desarrollo sustentable.

El término que está alcanzando en estos momentos una gran proyección social es el de Web 2.0 o Web de Nueva Generación (WebNG). Esto viene dado por la evolución en los últimos años de una categoría de herramientas, servicios y programas que se denominan de software social, pero con la peculiaridad que no es producida por los ingenieros sino construida en la red. En esta línea está la explosión de blogs en Internet, los espacios de gestión de redes sociales, el auge de la imagen y la TV a través de Internet, el fenómeno SecondLife etc.

Estos elementos están insertos en una cultura del cambio permanente. La brecha digital puede aumentar si no somos capaces de generar una forma de trabajo adecuada para enfrentarnos a este reto. Estamos hablando de que es necesario generar una cultura digital, algo de lo que los antropólogos sabemos. Desde la antropología debemos analizar las prácticas y usos de las TIC y determinar las buenas prácticas que nos van a permitir ser capaces de encarar este reto en los territorios económicamente más vulnerables.


 

5. La cultura digital

 

Cultura digital es un nombre cada vez más usado para referirse a las nuevas prácticas culturales basadas en la tecnología digital. El estudio antropológico sobre esta temática inició en Estados Unidos y Europa, cuando comenzaron a notarse importantes consecuencias culturales, siendo uno de los investigadores pioneros Nicholas Negroponte, quien publicó un libro clave para reflexionar sobre este fenómeno. Este autor ha relanzado el interés por la reflexión sobre el impacto de la tocología en las modernas sociedades.

El concepto de 'cultura digital' está englobando diversos temas y a menudo se mezclan dos aspectos que tienen diferencias importantes. El primer aspecto hace referencia al hecho de incorporar a nuestras vidas los instrumentos y herramientas digitales. El otro aspecto, que a menudo lo integramos al primero, tiene que ver con la cultura derivada de lo que conocemos como sociedad del conocimiento que tiñe las relaciones sociales, los modelos de generación de conocimiento y los procesos productivo.

Otro estudio pionero fue de Sherry Turkle (1997), quien puso en alerta sobre la manera en que internet impactaba en nuestros sentidos de identidad y de privacidad, inclusive las consecuencias del anonimato. Ella estudió cómo un porcentaje altísimo de gente que entraba al chat en aquel momento mentía sobre su sexo, edad, características físicas o ingreso económico, y que esto no era un fenómeno aislado.

Desde principios de la década de 1990, la cultura digital empieza a ser considerada objeto de estudio antropológico, debido a sus efectos sobre las identidades nacionales, locales e individuales, en el lenguaje, además de las consecuencias sociales, políticas y legales en lo que respecta al uso de los nuevos medios de comunicación.

La gran aportación de la antropología en un futuro inmediato tiene que ir dirigida hacia el estudio y análisis de la cultura digital. El antropólogo tendrá que estudiar y analizar los valores sociales y culturales que forman parte del mundo digital, que en los planes de inclusión social de cooperación al desarrollo sean tenidos en cuenta los valores sociales y culturales de los individuos y grupos para no provocar actuaciones traumáticas. Y en segundo lugar, en el mundo digital, que empieza a cobrar existencia paralela está generando todo un sistema de relaciones, estructuras, valores y comportamientos específicos y será necesario estudiarlos, tanto con los códigos del propio mundo digital como en las relaciones que se establecen con el mundo real y valorar la influencia y aspectos que se establecen en estos dos sistemas.

La primera reflexión que debemos valorar cuando hablamos de cultura digital es dimensionar de qué estamos hablando: ¿la cultura digital como la cultura derivada de la sociedad de la información que se da en internet?, o bien ¿cultura digital como la utilización de las herramientas digitales? Al hablar de cultura digital como "cultura de la sociedad de la información", entendemos aquellos hábitos, actitudes, y conocimientos subyacentes que son motor de impulso de la sociedad del conocimiento.

Algunas características que queremos proponer vara abordar el estudio de la cultura digital son:

1. La cultura digital se desarrolla en un ecosistema global. La globalidad es el primer concepto y ello nos hace adoptar actitudes, vínculos y pautas sociales radicalmente diferentes a las que conocemos hasta ahora.

2. Este ecosistema global se mueve en un entorno multicultural. La segunda característica a tener presente es la multiculturalidad en un escenario que no está exento de confrontación.

3. La cultura digital se genera sobre una tecnología específica que acorta los tiempos de emisión-recepción y es interactiva. De ahí el éxito de los portales dinámicos frente a los estáticos que mantienen la misma información.

4. La cultura digital deviene constructivista y con un acentuado carácter participativo. Los productos que se mueven sobre la red son elaborados, definidos, destruidos y reconstruidos por los propios ciudadanos y grupos.

5. La cultura digital se desenvuelve en un cambio acelerado que se ha convertido en uno de sus signos de identidad más definitorios. Lo que vale hoy mañana pude estar obsoleto. Los productos que se elaboran, por tanto, se adaptarán a esta característica. No olvidemos el grandioso éxito de los videos cortos en portales como Youtube.

6. La sociedad no es del todo permeable a la cultura digital, al menos en estos años, Se necesita una base de conocimientos y la adquisición de competencias básicas que limita su universalización. Por tanto es necesario generar esos entornos favorables de los que se hablaba con anterioridad.


 

6. Los recursos humanos en la economía digital

 

El uso y la accesibilidad a las nuevas tecnologías y la aplicación de las tecnologías a los procesos productivos van a determinar un nuevo marco de diferenciación sociocultural dentro y fuera de las sociedades. La distancia y la posibilidad de acceder al uso y aplicación de las tecnologías de la información y la comunicación v a determinar la capacidad de las personas, las empresas o los diferentes grupos sociales de participar o no en el beneficio el valor añadido y las ventajas que aportan.

Cada vez más, los puestos de trabajo van a ir definiéndose en la medida que el trabajador tenga o no conocimientos tecnológicos. La presidenta de Microsoft España vaticina que en el 2010 habrá 10.000 puestos sin cubrir por falta de formación. Las empresas incorporan para mejorar su productividad procedimientos tecnológicos que mejoran su competitividad ya que abren nuevos nichos de negocio o porque mecanizan de forma rápida y automática procedimientos que antes suponían una fuerte inversión en mano de obra. La tecnología ha invertido los tiempos y los ha abreviado hasta situaciones casi insospechables hace unos años.

Quién no se apunte a este carro difícilmente podrá cogerlo dentro de unos años. Quién no se forme en las habilidades y destrezas adecuadas para incorporarse a este nuevo rumbo va a tener, está teniendo dificultades para conseguir un puesto de trabajo.

<p style=& Visitas: 3337 visitas    Denuncie Contenido Inapropiado
Todos los artículos
Capacitación y desarrollo presencial  (16 artículos)
Capital Intelectual  (14 artículos)
e-Learning  (260 artículos)
Educación superior y online  (52 artículos)
Educación y mundos virtuales 3D  (16 artículos)
Gestión de recursos humanos  (15 artículos)
Gestión del Conocimiento  (34 artículos)
Juegos serios para el aprendizaje  (6 artículos)
Mejora del desempeño humano  (59 artículos)
Sociedad del Conocimiento  (74 artículos)
Tecnología educativa  (81 artículos)
Transformación Educativa  (21 artículos)
Web 2.0  (55 artículos)
Cursos, Carreras, Licenciaturas - Educación de las mejores Instituciones y Universidades: Red Tecnológica
Cursos online a distancia - Centro de e-Learning UTN FRBA
Escuela de inglés online

Portal LR Red Social sobre e-Learning Evento de e-Learning Observatorio de e-Learning Sitio de Cursos y Posgrados
© 2012 Learning Review - Todos los derechos reservados.Desarrollado por Learning Review
LEARNING REVIEW autoriza la reproducción de sus contenidos siempre que se cite a Learning Review y se brinde la URL: www.learningreview.com